Los jóvenes en España: peor pagados y en trabajos más precarios

Datos aportados por un informe del Banco de España que habla de la precariedad del empleo entre los trabajadores más jóvenes del país.

El Banco de España ha publicado una investigación que da todo tipo de detalles sobre la precariedad que padecen los trabajadores más jóvenes en el mercado de trabajo. Te damos todos y cada uno de los detalles.

1. ¿Qué afirma el informe del Banco de España?

Según el informe del Banco de España, los jóvenes que entraron en el mercado de trabajo desde la crisis financiera de dos mil ocho han experimentado un ingreso anual inferior que el de sus análogos en precedentes generaciones.

En dicho informe asimismo se manifiesta que, en un largo plazo, las rentas laborales tienen una tendencia a menguar en los trabajadores con mayor capacitación, y a medrar en el caso de los que tienen una cualificación menor.

Según este estudio, hasta la Gran Recesión, la recesión anual de los jóvenes con menos preparación mejoraban, al paso que se observaba una cierta estabilidad en el caso de los cualificados.

Pero con el estallido de la burbuja llegaron menos ocasiones laborales, sobre todo entre los jóvenes con una preparación menor, al paso que en el caso de los más cualificados caían los sueldos por hora trabajada.

Las caídas de rentas que llegaron pudieron tener un cierto componente cíclico conforme los autores del estudio, razón por la que es de aguardar que no sean permanentes.

Advierten, sin embargo, que el desempleo puede suponer un lastre de cara al desarrollo de las carreras laborales en el futuro, sobre todo el de larga duración.

Este es un factor fundamental sobre todo en el caso de los jóvenes que han pasado a ser parte del mercado de trabajo en un instante de recesión, en tanto que la acumulación de experiencia laboral a una edad temprana es relevante sobre todo para un buen desarrollo profesional en el futuro.

2. ¿De qué forma son los sueldos de los trabajos a tiempo completo?

Con con respecto a los sueldos medios mensuales a tiempo completo, hasta el momento en que llegó la crisis estos presentaban una estabilidad muy marcada acentuada entre los jóvenes de diferentes generaciones, rota solo por unas leves subidas en el caso de los que menor capacitación tienen, y pequeñas disminuciones en el caso de los trabajadores de mediana edad y con más cualificación.

No obstante, con la crisis se generaron moderaciones salariales generalizadas para los nuevos conjuntos de trabajadores, siendo más intensas en el caso de los trabajadores con más capacitación.

3. Datos sobre la temporalidad del empleo

Destaca asimismo el estudio que la temporalidad en la utilización se acrecentó entre mil novecientos ochenta y cuatro y 1993 en todas y cada una de las generaciones, edades y niveles educativos, a raíz del Pacto Económico y Social de mil novecientos ochenta y cuatro.

Así puesto que, las nuevas generaciones de jóvenes han visto de qué manera han caído de forma progresiva tanto la tasa de temporalidad al principio de sus carreras, como la edad en la que logran por vez primera un contrato de trabajo indefinido.

Por otro lado, la medida de duración de los contratos temporales en el caso de los trabajadores con menos cualificación ha disminuido desde entre cuatro y cinco meses en dos mil cinco, hasta tres meses en dos mil diecisiete.

Observan asimismo los autores del informe una tendencia estructural clara cara una duración menor de la jornada que afectaría a todos y cada uno de los conjuntos de nivel de educación y de edad, y que es involuntaria en la mayoría de los casos.

A lo largo de los últimos tiempos, esa tendencia se ha acelerado en las edades más tempranas, para los jóvenes con menos capacitación y asimismo aquellos que tienen estudios medios.

4. ¿De qué forma han evolucionado los salarios conforme este estudio?

Un trabajador natural de el año mil novecientos ochenta y siete, con estudios bajos, gana en nuestros días seis mil doscientos euros anuales, en la medida en que alguien natural de mil novecientos setenta y siete hace diez años recibía una renta de ocho mil trescientos euros al año (muchos de ellos no tienen ninguna ocupación a lo largo de los 12 meses del año), en el momento en que se descuentan los efectos provocados por la inflación.

Aunque dicho efecto se debe en una buena parte a la burbuja inmobiliaria, el patrón asimismo se repite, aunque en menor medida, en el caso de los trabajadores con estudios superiores, en el que los ocupados que tienen entre treinta y cuarenta años han pasado de percibir prácticamente treinta y tres euros al año a menos de veintiseis.000.

Esto supone una disminución de ambiente al veintiuno%.

Algo que asimismo hay que tener muy presente es que mientras que los jóvenes de hace unos años tenían la posibilidad de aguardar una retribución sensiblemente mayor por la experiencia adquirida y el progreso en la compañía, esto está más limitado en la actualidad.

Así puesto que, las personas que tienen estudios bajos multiplicaban ya antes sus sueldos medios por tres,7 entre veinte y treinta años. Esta moderación ha sido menor en el caso de personas con estudios altos.

Finalmente, si bien la temporalidad no ha aumentado en los últimos tiempos, sí ha ocurrido esto con la parcialidad.

De este modo, el veintiseis% de los trabajadores que tienen estudios medios, de entre veinte a veintinueve años, tienen un contrato de trabajo a tiempo parcial, cuando hace una década este porcentaje se ubicaba en el doce%.

Más información

Aquí tienes el informe del que te hemos hablado en este post:

Tendencias laborales intergeneracionales en España en la última década

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