¿Autónomo o bien sociedad limitada? ¿Qué es mejor?

¿Deseas poner un negocio, y no sabes si darte de alta como autónomo o bien crear una sociedad limitada? Te orientamos a fin de que tomes la mejor resolución posible, ¡no pierdas detalle!

¿Qué es mejor, ser autónomo o bien tener una sociedad limitada? Esta es una de las preguntas más esenciales que todo emprendedor debe hacerse para arrancar su negocio. En el artículo te damos todas y cada una de las claves a fin de que tomes la mejor resolución.

1. ¿Autónomo o bien sociedad limitada? ¿Qué es mejor?

Cuando se plantea la posibilidad de fundar un negocio, una de las cuestiones más esenciales es decidir si registrarse como autónomo sin más ni más, o formar una sociedad limitada. Para tomar una resolución atinada, es preciso hacerse ciertas preguntas:

¿En qué momento deseas iniciar?

Esta pregunta es clave, en tanto que para arrancar una compañía hace falta un tanto de tiempo, cuando menos un mes más o menos. No obstante, como autónomo se puede iniciar la actividad inmediatamente.

¿Cuánto deseas gastar?

Crear una sociedad limitada tiene unos costos iniciales, en término de escrituras, trámites y capital social (un mínimo de tres.000 euros, que puede emplear entonces la compañía para lo que le sea preciso). Darse de alta como autónomo no tiene estos gastos.

Además de los precedentes, existen una serie de gastos de mantenimiento que asimismo son superiores en el caso de la Sociedad Limitada. Esto acarrea que las cuotas de la gestoría asimismo sean más altas. Dichos gastos de mantenimiento son los siguientes:

  • Autónomos: presentar el Impuesto sobre el Valor Añadido, el IRPF, el registro de facturas y la cuota de autónomos.
  • Sociedad Limitada: presentar el Impuesto sobre el Valor Añadido, Impuesto de Sociedades, presentar los estados contables y registro de contabilidad. Además de esto, en el caso de una sociedad limitada unipersonal, el administrador debe registrarse en la cuota de la Seguridad Social de autónomos, al llevar el control de la sociedad.

¿De qué manera quieres resguardar tu patrimonio?

  • El autónomo responde con sus recursos presentes y futuros. Conque en el caso de estar casado y en régimen de recursos gananciales, resulta conveniente hacer una separación de recursos ya antes de registrarse como autónomo. Se han aprobado reglas para limitar esta responsabilidad, mas como queda por ver de qué forma va a ser su aplicación, lo mejor es prevenir dando este paso.
  • En una sociedad limitada, la responsabilidad patrimonial se restringe al capital que se haya invertido en exactamente la misma. Algo que es relativo en el momento de la verdad, en tanto que en el caso de solicitar financiación a un banco, hay que firmar como fiador y el compromiso es exactamente el mismo que si se tratase de un autónomo.

 ¿Qué beneficios esperas conseguir?

Los autónomos pagan el Impuesto sobre la Renta de las personas Físicas, y las sociedades el Impuesto de Sociedades. Puesto que bien, con los presentes tipos, es preciso ganar entre treinta y cuarenta euros anuales más o menos a fin de que sea mejor fundar una sociedad que registrarse como autónomo.

2. Crear sociedad limitada sin autónomos

Una vez que se toma la resolución de crear una sociedad limitada, una pregunta que acostumbra a surgir es si es preciso registrarse como autónomo. Puesto que bien, para conseguir la contestación es preciso tener claro el papel que se marcha a desempeñar en la futura empresa.

Cuando se es asociado trabajador de una sociedad limitada, existen 3 casos en los que va a ser preciso anotarse en el Régimen Singular de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social:

  • Cuando se tiene más del cincuenta% del capital de la sociedad.
  • En en el caso de que se tenga menos del cincuenta% del capital, mas se viva con otros asociados que sean familiares directos, y cuya suma de participaciones con las propias sí llegue al cincuenta% del capital.
  • Si se tiene más del veinticinco% del capital, y se ejercitan tareas de dirección y gerencia en la sociedad. Si no se alcanza el veinticinco% siempre y en todo momento existe la posibilidad de inscribirse al Régimen General Asimilado, teniendo presente que en un caso así no se está en su derecho a desempleo ni al Fondo de Garantía Salarial.

Pero si en lugar de ser asociado trabajador se ejercita como asociado administrador o bien consejero, el régimen pertinente se establece de la próxima manera:

  • Cuando se tiene más del veinticinco% del capital social y se efectúan labores de dirección y gerencia, va a haber que registrarse en el Régimen General Asimilado.
  • Si no se tiene más del treinta y tres% del capital y no se ejercitan tareas de dirección y gerencia, corresponde anotarse en el Régimen General.

3. Impuestos autónomos y sociedad limitada

Veamos ahora qué impuestos hay que abonar en uno y otro caso:

Impuestos de los autónomos

Los autónomos deben hacer en frente de los 2 siguientes impuestos:

  • IVA: si bien este impuesto recae verdaderamente sobre el consumidor final, el autónomo debe liquidar el Impuesto sobre el Valor Añadido. Esto es, este deberá devolver el Impuesto sobre el Valor Añadido que haya cobrado, y percibir el que haya pagado en sus facturas, todo al final de cada trimestre.
  • IRPF: este impuesto graba a todo el mundo físicas, incluyendo a los autónomos. A través del IRPF Hacienda cobra al final del año por las ventajas conseguidos. Este impuesto se retiene en general en todos y cada factura emitida, con un veintiuno% sobre la base de exactamente la misma. A lo largo de los 3 primeros años de actividad, los autónomos solo pagan un siete% de IRPF.

Impuestos en las sociedades limitadas

Por su parte, las sociedades limitadas deben liquidar los próximos impuestos:

  • Impuesto de sociedades: este impuesto se calcula partiendo de las ventajas contables, y haciéndole una serie de ajustes fiscales.
  • IVA: como en el caso de los autónomos, las sociedades limitadas asimismo deberán liquidar el Impuesto sobre el Valor Añadido, aunque asimismo Aquí se va a tratar de un impuesto que recae verdaderamente sobre los usuarios.
  • IRPF: la sociedad debe ingresar en la Agencia tributaria las retenciones que realice a profesionales, arrendadores y empleados.
  • Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE): este es un impuesto que solo deben abonar aquellas sociedades que superen una cantidad de negocio de 1.000.000 de euros.

4. ¿En qué momento debes pasar de autónomo a sociedad limitada?

Existen 3 razones esenciales para tomar la resolución de pasar de ser autónomo a formar una sociedad limitada:

  • Para reducir la imposición fiscal. Conforme aumentan los ingresos de los autónomos, estos pueden llegar a tributar hasta por un cincuenta y seis% de exactamente los mismos. En cambio una sociedad limitada tiene un impuesto general de un veinticinco% más o menos.
  • Por una mayor protección del patrimonio personal. Tal y como vimos ya antes, el autónomo responde con sus recursos, presentes y futuros. En cambio en la sociedad limitada solo hay que hacer en frente de las deudas con el capital aportado.
  • Para lograr una mejor reputación. Desafortunadamente, la imagen de los autónomos en España no es tan buena como la de las compañías para los distribuidores. Además de esto, si se pretende trabajar con grandes empresas, es casi obligatorio formar una sociedad limitada.

Más información

Ley 6/2017, de veinticuatro de octubre, de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo

Real Decreto Legislativo 1/2010, de dos de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital

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